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viernes, 26 de julio de 2013

NORAD: una receta alternativa de la ensaladilla rusa

Puede ser que los recientes hostiones incidentes en los países árabes, la puta maldita crisis económica, el calentamiento global y la constante visión de bailarines bien fornidos vestidos con mallas azules nos causen la sensación de que el mundo está a punto de acabar. Pero no son más que pequeñeces en comparación de lo que pudo haber pasado en el  día 9 de Noviembre del año 1979.
Creo que el reseteo puede llegar este año

¿Y qué pasó ese día?. ¿El esperado disco recopilatorio de Justin Bieber?, ¿ una masturbación al unísono de todos los habitantes de China apuntando a la misma dirección (Tsunami de fluidos) ? ¿ o acaso estoy creando demasiada expectación para llamar vuestra atención?. Pues no, ninguna de las anteriores  estúpidas geniales respuestas es la correcta.
Los más frikies del lugar podrán acordarse de una fantástica película llamada "Juegos de Guerra" del año 1983, protagonizada por un jovencísimo Matthew Broderick, para aquellos que no lo sepan es un actor casado con la zorra maravillosa Sarah Jessica Parker (Sexo en Nueva York). 
Menudo tostón, lo sé, pero lo hago para que este artículo tenga algo más de carnaza, enseñar algo de cultura cinematográfica y que sirva de nexo con lo que hoy nos ha caído entre manos.
El argumento mostraba a un chico con ganas de joder hackear todo lo que cayera en sus manos  y por casualidad encuentra una gama de juegos de una nueva compañía de internet. Consigue las claves y empieza a jugar con la inteligencia artificial de un super-ordenador. Lo que no sabe es que esa misma máquina es la encargada de dirigir la defensa-ataque nuclear de las Fuerzas Armadas de los EEUU. y pone en jaque a todo el país.


Mathew Broderick, un chaval cabrón travieso

Bien, ya tenemos a un chico troll, máquinas inteligentes, juegos de ordenador y armas nucleares. Ahora lo enlazamos con nuestro artículo...

Desde que los rusos consiguieran tener el mismo tamaño fálico y la capacidad de tener bombas atómicas al igual que nuestros amigos de los EEUU, los norteamericanos no dormían tranquilos pensando en un hipotético ataque, por sorpresa y a cara perro, de aquellos bolcheviques revoltosos. Así que se pusieron manos a la obra y junto con sus vecinos canadienses, siempre tan amables y dispuestos, construyeron una cantidad considerable de estaciones de radar por la gélida Alaska para detectar con un tiempo prudencial, el suficiente para terminar las cervezas y mearlas, cualquier tipo de ataque de aquellos sarnosos comunistas rusos.
Los rusos eran malos, muy malos

Como son muy dados a crear organismos para controlar casi cualquier tontería que se les pase por la cabeza, nombrarlos como si fueran algún arma de los Power Ranger y porque así pueden colocar a sus cuñados vagos a trabajar en algo: se formó el NORAD, el centro encargado de velar por la seguridad y defensa aeroespacial de los ciudadanos de los EEUU contra los cochinos comunistas (ya comenté que les encantan los nombres guays).
En este departamento con nombre tan fabuloso llegaron a trabajar 250,000 auténticos superhéroes y su instalación principal es un mega-bunker situado en Nebraska y desde este centro militar de alto standing  ya empezamos a percibir cierto tufillo a troll... ¿por qué?
La entrada al NORAD, también conocido como el "tunel del amor" (me recuerda a la entrada de un culo ano)

Por que aquí ocurrió un incidente que pudo provocar tropocientos trillones de muertes causadas por armas nucleares y todo ello gracias al que se podría considerar como el primer troll informático de la (H)istoria.
Y como en la película que mencioné antes, el 9 de Noviembre de 1979, a las jodidas tempranas 9 horas de la mañana, en todos los ordenadores del NORAD saltan las alarmas, como las que suenan en tu cabeza cuando te encuentras en la típica espera mirando a la nada dentro de un ascensor lleno de gente desconocida y de repente notas un bulto bien duro rozando tus nalgas.
"Te esperamos en el ascensor, ladronzuelo"
 Los ordenadores informaban de un ataque soviético masivo, traidor, maleducado y pendenciero por lo que se activaron los códigos para un contraataque en consonancia, pero con la diferencia de que sonaría alguna balada de Aerosmith, James besaría a su novia de toda la vida con la que se casaría después de acabar su misión de destruir los misiles nucleares que acechaban la granja de su tío Billy Joe y el Presidente dando la orden (muy a su pesar) de mandar a todos los rusos a tomarporculo una muerte segura.
Pero los costosos técnicos que trabajaban allí, cultivados en las mejores universidades americanas donde descubrieron el alcohol, las fiestas que terminan en una descomunal bacanal y una licenciatura en Ingeniería se pusieron a comprobar los resultados de los satélites, mientras cundía un trajín de locura   por toda la base.
Los resultados no podían ser más satisfactorios para el bien de la humanidad: los satélites no detectaban ningún tipo de lanzamiento de misiles, de bultos sospechosos en el ascensor o cualquier indicio de que los piojosos comunistas trataban de realizar alguna maldad.

Centro de control del NORAD: aquí se mascaba la tragedia


Mientras las pantallas de los ordenadores seguían reportando como las cabezas nucleares rusas golpeaban suelo americano, los técnicos daban por hecho que los ordenadores no tenían un día bueno y llamaron a James para que no despegara con su flamante jet y que volviera a follar a besar a su novia.Fueron 6 minutos de acojone alarma total, 6 largos minutos en donde el devenir de la raza humana y de todos los seres vivos en general, pendieron de un hilo. Si los técnicos no se hubieran molestado en contrastar las mediciones de los satélites (Dios bendiga a los satélites) ahora no podríais estar leyendo este tocho-artículo.

Y ahora llega lo gracioso del asunto. Alguien, con un infinito sentido del humor, cargó en los ordenadores una cinta (en aquellos vetustos años no existían los DVD´S) con una simulación de ataque nuclear, una especie de juego de guerra para comprobar reacciones y sacar conclusiones. Pero este troll de los años ´70 se olvidó de ese pequeño detalle al resto de sus compañeros. Nunca se supo quien fue, pero desde aquí le deseamos una infección anal crónica que no le permita defecar sin sentir un clamoroso dolor.
Un troll de los ´70 sería alguien así


¿Y si era un enviado del futuro y su acción serviría más tarde para salvar la humanidad?. Es posible, antes de este pequeño incidente de carácter apocalíptico el Gobierno de los USA pensaba en automatizar totalmente el sistema de contraataque, ya que en unas pasadas pruebas la mitad de los encargados de apretar el botón no lo hicieron por problemas de conciencia (ya sabéis, "si lo aprieto nos vamos todos a la mierda destrucción").
Así que después de todo ésto, los militares y políticos decidieron que las máquinas siguieran haciendo mucho ruido, luces de colores, consumiendo energía eléctrica, pero la última decisión sería de un ser humano.
 Menos mal que seguimos en este maravilloso planeta: las hortensias siguen floreciendo en primavera, los cachorrillos de oso defecan unas ricas bellotas que comieron horas antes y  que los millones de lascivos onanistas pueden seguir contemplando las películas de Asia Carrera puedan dar las gracias a que todo hubiera quedado en unas risas por parte de un troll muy gracioso (seguimos deseándote lo mejor para tu esfínter anal)
Asia Carrera agradece de todo corazón vuestra visita al blog

2 comentarios:

  1. Cine de los ochenta y soviéticos comunistas… Que grandes momentos de diversión infantil!!

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  2. No entendí lo último que dijeron son un poco marcianos no??Lascivos onanistas??Seguimos deseándote lo mejor para su esfínter anal??Desde cuando es de lascivos ser onanista??Jaja yo que os tenía por raros vuestra inteligencia me asusta y la de Asia Carrera también.Yo soy normal creo no sé.Mejor tener una inteligencia normal que no superior(espero)me dan un poco de miedín.Arrea lo que sabeis!!

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